En Vienne, cerca del Ródano, hay un monumento romano casi intacto:
« L’Aiguille » (la Aguja), como se le llama familiarmente.
Se erige allí desde hace aproximadamente dos mil años. Durante siglos, veían en ella la tumba de Poncio Pilatos; se arrancaron piedras para descubrir la tumba... en vano, el pedestal era sólido.
Ahora conocemos su historia; Roma, Arles y Vienne tenían un gran Circo que se extendía a lo largo de medio kilómetro, y donde se elevaba en su centro una “Spina” para señalar el lugar cuando había bruma. Fue así como, a finales del siglo XIX, la familia Guieu estableció un restaurante de comidas preparadas en las inmediaciones de “la Pyramide” en Vienne.